PRODIGIOS DEL CALCULO MENTAL
admin2017-09-05T11:24:59+00:00
El lenguaje de algunas tribus
como los Piraha del Amazonas o los aborígenes australianos disponen de palabras
solo para los números uno, dos, varios y muchos. Pudiera parecer que esta falta
de vocabulario numérico condicionaría su capacidad para contar, sin embargo no
es así, sino todo lo contrario. Es más la capacidad de cuantificar, base del
cálculo aritmético, es una inteligencia innata no solo en los seres humanos
sino también en otras especies del reino animal.
como los Piraha del Amazonas o los aborígenes australianos disponen de palabras
solo para los números uno, dos, varios y muchos. Pudiera parecer que esta falta
de vocabulario numérico condicionaría su capacidad para contar, sin embargo no
es así, sino todo lo contrario. Es más la capacidad de cuantificar, base del
cálculo aritmético, es una inteligencia innata no solo en los seres humanos
sino también en otras especies del reino animal.
En el reino animal contar a grosso modo es vital para la
supervivencia de la especie. Una leona es capaz de reconocer si un grupo de
leones rival es más o menos numeroso que el suyo para decidir si enfrentar la
caza de una presa alimenticia. Esta apreciación analógica de cantidad se
combina en los miembros de las tribus de las lenguas primitivas mencionadas
anteriormente con las cantidades digitales uno y dos. Asi, el número uno es
utilizado para designar la singularidad de un elemento del grupo y el número
dos para designar un elemento cualesquiera del mismo grupo diferente del uno. Desde
esta base de la distinción de cada elemento del conjunto es posible reconocer
los elementos que componen un conjunto que es lo mismo que contabilizar; y si
son más de dos, distinguir si son poco numerosos (varios) o bastante numerosos
(muchos). Podemos imaginar un pastor de ovejas analfabeto que desconoce los
números pero que conoce a cada oveja de su rebaño, entonces ¡sabe cuántas tiene!.
Además sabrá si su rebaño contiene solo unos cuantas (varias) o bastantes
(muchas) ovejas. Pero además echará de menos la pérdida de alguna (restará) e
incluirá a cada nuevo miembro en el rebaño (sumar) pues la distingue del resto.
Así calcula cantidades el pastor analfabeto!
supervivencia de la especie. Una leona es capaz de reconocer si un grupo de
leones rival es más o menos numeroso que el suyo para decidir si enfrentar la
caza de una presa alimenticia. Esta apreciación analógica de cantidad se
combina en los miembros de las tribus de las lenguas primitivas mencionadas
anteriormente con las cantidades digitales uno y dos. Asi, el número uno es
utilizado para designar la singularidad de un elemento del grupo y el número
dos para designar un elemento cualesquiera del mismo grupo diferente del uno. Desde
esta base de la distinción de cada elemento del conjunto es posible reconocer
los elementos que componen un conjunto que es lo mismo que contabilizar; y si
son más de dos, distinguir si son poco numerosos (varios) o bastante numerosos
(muchos). Podemos imaginar un pastor de ovejas analfabeto que desconoce los
números pero que conoce a cada oveja de su rebaño, entonces ¡sabe cuántas tiene!.
Además sabrá si su rebaño contiene solo unos cuantas (varias) o bastantes
(muchas) ovejas. Pero además echará de menos la pérdida de alguna (restará) e
incluirá a cada nuevo miembro en el rebaño (sumar) pues la distingue del resto.
Así calcula cantidades el pastor analfabeto!
El piamontés Giacomo Inaudi (1867-1950),
pastor de ovejas tenía en su infancia una capacidad de cálculo extraordinaria aun
cuando no sabía leer y escribir, y pronto comenzó a ganarse la vida con exhibiciones de cálculo
mental, siendo objeto de repetidos estudios, incluso su cerebro fue examinado
por Broca a su muerte. El caso de Inaudi quién no necesitaba ver los números,
los reconocía auditivamente, no es el único de niños que sin formación escolar
y en una época que no conocía las calculadoras y ordenadores electrónicas,
asombraban a la sociedad con el prodigio de su talento para el cálculo mental, respondiendo
en exhibiciones realizadas en cafés y teatros a las preguntas formuladas por el
público. Son famosos los casos de Zerah Colburn (1804-1839) quién elevó al
cuadrado el número 1449 en pocos segundos con solo seis años. O el de George
Parker Bidder (1806-1878) hijo de picapedrero que aprendió a calcular a la edad
de 6 años jugando con piedrecillas y botones, respondió en 30 segundos correctamente
cuál era la raíz cuadrada de 119.550.669.121 (contestó 345.761) y y cuando le preguntaron
calcular el tiempo que tardaría el sonido en llegar si pudiese desde la Tierra
a la Luna, suponiendo que viajaba a cuatro millas por minuto y que la distancia
era 123.256 millas, en menos de un minuto el niño respondió: 21 días, 9 horas y
34 minutos. ¿Cómo operan mentalmente estos niños? Como talentos del cálculo
mental, esta facultad no mengua con la edad. Así poco antes de morir
Bilder, alguien le comentó que el número de ondas por pulgada de luz roja era
de 36.918. Y se preguntaba cuantas ondas de esta luz llegarían al ojo
en un segundo suponiendo que la luz viaja a 190.000 millas por segundo. Bilder
le dijo, no te molestes en calcularlo, el número de vibraciones es de
444.433.651.200.000.
pastor de ovejas tenía en su infancia una capacidad de cálculo extraordinaria aun
cuando no sabía leer y escribir, y pronto comenzó a ganarse la vida con exhibiciones de cálculo
mental, siendo objeto de repetidos estudios, incluso su cerebro fue examinado
por Broca a su muerte. El caso de Inaudi quién no necesitaba ver los números,
los reconocía auditivamente, no es el único de niños que sin formación escolar
y en una época que no conocía las calculadoras y ordenadores electrónicas,
asombraban a la sociedad con el prodigio de su talento para el cálculo mental, respondiendo
en exhibiciones realizadas en cafés y teatros a las preguntas formuladas por el
público. Son famosos los casos de Zerah Colburn (1804-1839) quién elevó al
cuadrado el número 1449 en pocos segundos con solo seis años. O el de George
Parker Bidder (1806-1878) hijo de picapedrero que aprendió a calcular a la edad
de 6 años jugando con piedrecillas y botones, respondió en 30 segundos correctamente
cuál era la raíz cuadrada de 119.550.669.121 (contestó 345.761) y y cuando le preguntaron
calcular el tiempo que tardaría el sonido en llegar si pudiese desde la Tierra
a la Luna, suponiendo que viajaba a cuatro millas por minuto y que la distancia
era 123.256 millas, en menos de un minuto el niño respondió: 21 días, 9 horas y
34 minutos. ¿Cómo operan mentalmente estos niños? Como talentos del cálculo
mental, esta facultad no mengua con la edad. Así poco antes de morir
Bilder, alguien le comentó que el número de ondas por pulgada de luz roja era
de 36.918. Y se preguntaba cuantas ondas de esta luz llegarían al ojo
en un segundo suponiendo que la luz viaja a 190.000 millas por segundo. Bilder
le dijo, no te molestes en calcularlo, el número de vibraciones es de
444.433.651.200.000.
Si bien el conocimiento actual no
permite responder a la pregunta formulada, si hay algunas hipótesis que enfocan
la cuestión. La primera de ellas es la ya apuntada de que los niños pequeños incluso
antes de hablar, como los animales, poseen una representación innata y precisa
de los números de bajo valor e imprecisa de los números a medida que estos
crecen. El ser humano en su evolución, ha necesitado crear sistemas de
representación numérica, símbolos gráficos y/o auditivos, que como el romano o
el arábigo permiten precisar cantidades elevadas. Y esos códigos de representación
comúnmente conocidos por los miembros adultos de nuestra cultura, han de ser
conocidos por los niños prodigio para determinar resultados exactos en sus cálculos
mentales. Asi el padre del mencionado G.P.Bidder le enseño a contar mientras
este jugaba con piedrecitas y Z. Colburn que tenia 6 dedos en cada mano y cada
pie, lo que pudo ser un estimulo en su interés por los números, aprendió la
tabla de multiplicar hasta el 100 antes de los 6 años.
permite responder a la pregunta formulada, si hay algunas hipótesis que enfocan
la cuestión. La primera de ellas es la ya apuntada de que los niños pequeños incluso
antes de hablar, como los animales, poseen una representación innata y precisa
de los números de bajo valor e imprecisa de los números a medida que estos
crecen. El ser humano en su evolución, ha necesitado crear sistemas de
representación numérica, símbolos gráficos y/o auditivos, que como el romano o
el arábigo permiten precisar cantidades elevadas. Y esos códigos de representación
comúnmente conocidos por los miembros adultos de nuestra cultura, han de ser
conocidos por los niños prodigio para determinar resultados exactos en sus cálculos
mentales. Asi el padre del mencionado G.P.Bidder le enseño a contar mientras
este jugaba con piedrecitas y Z. Colburn que tenia 6 dedos en cada mano y cada
pie, lo que pudo ser un estimulo en su interés por los números, aprendió la
tabla de multiplicar hasta el 100 antes de los 6 años.
Lo fascinante desde el punto de vista
del cálculo mental es que aunque un ser humano aprendiese los números no podría
calcular si no dispusiese de la capacidad innata cuantitativa Dicho de otra
forma el cerebro humano adulto conserva su capacidad de representación
analógica de cantidad como cuando era un niño y de alguna forma traduce las
cantidades presentadas en forma de dígitos arábigos a una representación analógica.
Esta función de traducción simultánea de lenguajes cuantitativos digitales y aprendidos
localizados en el hemisferio izquierdo cerebral a lenguajes analógicos innatos localizados
en el hemisferio derecho es un paso necesario en el procesamiento numérico.
del cálculo mental es que aunque un ser humano aprendiese los números no podría
calcular si no dispusiese de la capacidad innata cuantitativa Dicho de otra
forma el cerebro humano adulto conserva su capacidad de representación
analógica de cantidad como cuando era un niño y de alguna forma traduce las
cantidades presentadas en forma de dígitos arábigos a una representación analógica.
Esta función de traducción simultánea de lenguajes cuantitativos digitales y aprendidos
localizados en el hemisferio izquierdo cerebral a lenguajes analógicos innatos localizados
en el hemisferio derecho es un paso necesario en el procesamiento numérico.
Esta función aritmética queda enterrada con
frecuencia durante los procesos de aprendizaje, máxime en la actualidad cuando
disponemos de tecnologías de cálculo rápidas y precisas. Sin embargo cuando los
tiempos eran otros esta habilidad era una gran ventaja. Asi a Euler le gustaba
denominarse calculista, Gauss jugaba con los números continuamente, y John Von
Neumann era más rápido y preciso que sus colegas Fermi y Feynman que utilizaban
reglas y maquinas de cálculo. Hoy en día llaman la atención en el cálculo
mental algunos tipos de “idiot savants”, como los autistas, que teniendo deterioradas
las funciones del hemisferio izquierdo cerebral y dificultades para el
aprendizaje, mantienen intactas sus funciones localizadas en el zona derecha y
las ejercitan con naturalidad a falta de poseer otros recursos. Sirvan como
ejemplo de estos “genios” los gemelos y autistas presentados en 1964, en el
encuentro anual de la Asociación Psiquiátrica Americana que podían calcular un
calendario de más de 40.000 años hacia atrás y hacia delante. O ese otro “idiotas
sabios” que fue preguntado por cuántos segundos había vivido un hombre que
murió con 70 años, 17 días y 12 horas, a lo que respondió en 90 segundos que
2.210.500.800 segundos habiendo corregido también los 17 años bisiestos
implicados. Todos estos ejemplos cuestionan la idea de inteligencia, algo de lo
que ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog, y de los métodos de
aprendizaje basados en la inhibición de las capacidades innatas o los talentos
personales algo que sigue siendo dominante en los procesos educativos y que “mata
al genio” como dice Ken Robinson refiriéndose al colegio. Esto explica porque
la mayoría de los prodigios en cálculo mental no necesitaron de la educación formal
para liberar su talento.
frecuencia durante los procesos de aprendizaje, máxime en la actualidad cuando
disponemos de tecnologías de cálculo rápidas y precisas. Sin embargo cuando los
tiempos eran otros esta habilidad era una gran ventaja. Asi a Euler le gustaba
denominarse calculista, Gauss jugaba con los números continuamente, y John Von
Neumann era más rápido y preciso que sus colegas Fermi y Feynman que utilizaban
reglas y maquinas de cálculo. Hoy en día llaman la atención en el cálculo
mental algunos tipos de “idiot savants”, como los autistas, que teniendo deterioradas
las funciones del hemisferio izquierdo cerebral y dificultades para el
aprendizaje, mantienen intactas sus funciones localizadas en el zona derecha y
las ejercitan con naturalidad a falta de poseer otros recursos. Sirvan como
ejemplo de estos “genios” los gemelos y autistas presentados en 1964, en el
encuentro anual de la Asociación Psiquiátrica Americana que podían calcular un
calendario de más de 40.000 años hacia atrás y hacia delante. O ese otro “idiotas
sabios” que fue preguntado por cuántos segundos había vivido un hombre que
murió con 70 años, 17 días y 12 horas, a lo que respondió en 90 segundos que
2.210.500.800 segundos habiendo corregido también los 17 años bisiestos
implicados. Todos estos ejemplos cuestionan la idea de inteligencia, algo de lo
que ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog, y de los métodos de
aprendizaje basados en la inhibición de las capacidades innatas o los talentos
personales algo que sigue siendo dominante en los procesos educativos y que “mata
al genio” como dice Ken Robinson refiriéndose al colegio. Esto explica porque
la mayoría de los prodigios en cálculo mental no necesitaron de la educación formal
para liberar su talento.
Si deseas que aflore tu talento y reconocer
el genio que hay en ti, te proponemos participar en el taller Arqueología del Talento,
una metodología basada en la integración de los lenguajes cerebrales. Esta es
la programación de las próximas convocatorias:
el genio que hay en ti, te proponemos participar en el taller Arqueología del Talento,
una metodología basada en la integración de los lenguajes cerebrales. Esta es
la programación de las próximas convocatorias:
–
28 y 29 de abril en Toledo.
28 y 29 de abril en Toledo.
–
19 y 20 de mayo en Barcelona.
19 y 20 de mayo en Barcelona.
–
26 y 27 de mayo en Burgos
26 y 27 de mayo en Burgos
–
2 y 3 de junio en Marbella (Málaga)
2 y 3 de junio en Marbella (Málaga)
–
5 y 6 de junio en Madrid.
5 y 6 de junio en Madrid.
–
14 y 15 de julio en Almeida de Sayago (Zamora).
Taller residencial.
14 y 15 de julio en Almeida de Sayago (Zamora).
Taller residencial.
Solicita más información a arqueologia-talento@co-labora.com