TALENTO y VALOR

2017-09-05T11:25:02+00:00
Mañana se cumplirán 7 años de la muerte de George Harrison, uno de los componentes de los míticos Beatles. Fue un gran compositor y nos ha legado hermosas canciones como “My sweet Lord”, “While my guitar gentle wheeps”, “Something” o “You” por citar solo algunas. Su figura no obstante pudiera parecer eclipsada por las de John Lennon o Paul McCartney o quizás el prefirió mantenerse visiblemente difuminado. Sea como fuera, ¿quiere decir esto que el talento de George fuera menor que el de sus dos ex compañeros? La popularidad no es sinónimo de talento, algo obvio pero que pasamos por alto continuamente en nuestros comportamientos, y ello no excluye que un talento pueda ser popular y ahí está el caso de John Lennon, un icono de masas. Por otro lado las ventas y/o ingresos obtenidos por la puesta en el mercado de un producto o servicio tampoco es fiel indicador del valor de un talento o de la obra de éste. Cuantas ventas musicales son producto de campañas manipuladoras de marketing!!! Y ello no quiere decir que talentos como Paul McCartney obtengan cifras millonarias de ventas e ingresos con sus composiciones con todo merecimiento. De todo ello concluimos que la tasación de un talento no puede vincularse a su fama y/o la puesta en valor de su obra en el mercado. Todos concomemos talentos anónimos y talentos cuya obra no es valorada por el mercado en vida del autor (especialmente en lo que se refiere a expresión artística. Eh ahí el caso de P. Gugain). Y todos conocemos la existencia de popularidad y/o las ventas millonarias de supuestos talentos. El talento no puede expresarse sino en libertad que dijera Stuart Mills, a lo que añadiría ni apreciarse desde la libertad individual. Algo importante que recordar en estos tiempos en los que el marketing hace uso de sofisticadas tecnologías que bien pudieran utilizarse para apoyar las obras del verdadero talento y la capacidad por apreciar el talento. George Harrisson vivió en libertad, eligió vivir apartado de aquello que restringía su creatividad para, con autenticidad, poder legarnos lo mejor de su Don: sus canciones. ¡Felicidades George!

P.D: Para los romanos el Genius era el Dios interior que habita en cada persona, capaz de provocar influencia sobre otras personas y su entorno. Y se le ofrendaba con un pastel y velas encendidas. Ahí nuestra tradición de la tarta de cumpleaños.