EL TALENTO ES INHERENTE AL SER HUMANO

2017-09-05T11:24:56+00:00
A continuación reproducimos una
de las entrevistas al creador de Arqueología del Talento realizada en el marco
de EXPOCAPITAL HUMANO celebrado recientemente en Lima y en el que esta original
metodología, basada en la hipnosis y el lenguaje analógico, aplicada a la selección
de talento por las empresas y las organizaciones, fue el tema de uno de los seminarios
que suscitaron el interés de los profesionales del sector.  

Una nueva concepción del talento se abre
paso y, junto a ella, una novedosa metodología para descubrir esas habilidades
innatas del ser humano. Alberto Sánchez-Bayo, autor del libro «Arqueología del
Talento», plantea un innovador enfoque para entender y abordar la naturaleza
del talento humano. Él ha desarrollado una metodología que se sustenta en la
hipnosis.

¿Qué es el talento y cuál es su naturaleza?
Existe un concepto dominante que concibe al talento como algo que se
adquiere y que tiene que ver con la adquisición de conocimiento y la
inteligencia. Desde este punto de vista, el talento es el resultado del
esfuerzo para adquirirlo y del entrenamiento para desarrollarlo.
Detrás de este concepto subyace la concepción filosófica que plantea que
todas las personas somos iguales, por lo tanto cada uno de nosotros puede hacer
cualquier cosa igual de bien. Pero, tendrá mejores resultados el que realice el
mayor esfuerzo. Entonces, la gente compite gastando energía para adquirir mayor
capacidad. Este es el concepto tradicional.
¿Esta concepción está cambiando?
Ha evolucionado, a medida que se ha ido explorando la naturaleza humana y a
partir de ciertas interrogantes que el concepto tradicional no ha podido
explicar. Por ejemplo, está el hecho de que los avances tecnológicos y
científicos, por ejemplo, han sido imaginados por los grandes creadores casi
sin ningún esfuerzo.
Surge, entonces, un nuevo concepto de talento, que la define como una
capacidad inherente a la persona y, por lo tanto, no hay que adquirirlo, porque
es intrínseco a ella. Simplemente hay que darle el espacio de libertad para que
aflore.
Entonces, todos tenemos talento en algo…
Todos tenemos el mismo talento de especie, pero que difiere de una persona
a otra. Todos tenemos talento humano, pero que no es igual en cada persona.
Las personas no somos iguales, sino semejantes; lo que quiere decir que
todos podemos hacer de todo. Pero hay cosas que una persona –por su propia
naturaleza– está en condiciones de realizarlas mejor que otras. Tenemos una
tendencia natural, un talento que nos hace idóneo para el cumplimiento de
determinadas tareas y funciones.
Este es el concepto que manejamos en Arqueología del Talento, y el término
«arqueología» alude precisamente a que hay que desenterrar el talento y sacarlo
a la luz.
¿Existen varios tipos de talento?
Sí. El concepto de talento no tiene que ver solamente con inteligencia,
también con el movimiento (por ejemplo, de los deportistas), con la
comunicación-emoción y la creatividad. El talento vinculado a la inteligencia y
al movimiento opera con un lenguaje cerebral diferente, que es el lenguaje
digital, un lenguaje descriptivo, y que se posiciona en el tiempo y en el
espacio. La comunicación-emoción y la creatividad tienen que ver, más bien, con
un lenguaje analógico.
¿Y es posible detectar esas cualidades innatas?
El talento es un patrón de capacidad interno, es invisible a los ojos. Solo
se puede ver bajo ciertas condiciones. Para eso, en lugar de utilizar la razón,
que es la herramienta de la inteligencia (y que al final lo que brinda es una
opinión), hay que recurrir al lenguaje analógico. Una persona puede demostrar,
por su experiencia y sus títulos académicos, que es, por ejemplo, un
economista; pero tal vez en esa profesión no está su talento, porque es algo
que ha adquirido y no es innato.
¿Qué es el lenguaje analógico?
Para determinar el talento es necesario trabajar con el lenguaje analógico,
que es inductivo, global e integrador. Es el lenguaje del símbolo. A través de
este se puede identificar a las personas con un símbolo (que puede ser un
animal, una planta, un objeto, etcétera) que revele las propiedades y la
capacidad de su talento.
Por lo tanto, para verse uno mismo sin engañarse, sin condicionarse por
opiniones de otros o de uno mismo, es necesario suspender la razón.
¿Y cómo se logra eso?
Entrando en estado de trance, vía la  hipnosis que es una técnica que
tiene base científica. Así se anula el lenguaje digital, para que queden
suspendidas todas las creencias y opiniones que se tiene de uno mismo o del
candidato que se está evaluando.
En este estado, las personas ven las cosas de otra forma. Se ingresa al
ámbito del leguaje analógico, que es simbólico y metafórico. Es el lenguaje que
utilizamos en el sueño, y se manifiesta por medio de semejanzas. Por ejemplo,
al decir que  una persona está «hecho un tigre», estamos utilizando el
lenguaje analógico y sabemos qué significa.
A través del trance vamos al inconsciente, y acá es donde podemos ver la
mejor representación que hace cada persona de sí mismo. Al navegar una persona
a través de su inconsciente, lo que logramos es que vaya hacia su talento, que
genere un símbolo que manifieste su capacidad idónea, esa que lo hace un
maestro por naturaleza en determinado tipo de funciones.
Una vez que se obtiene el símbolo, solo hay que analizar qué
características tiene, qué capacidades, qué utilidades. Es decir, se traduce al
idioma digital.
El talento es esa capacidad que te liga a una vocación, y esa vocación te
da un sentido de vida.
Eso tiene implicancias importantes para la gestión de personas…
Si se puede determinar cuál es el talento innato de las personas, podemos
conducir  al recurso humano hacia aquellas empresas y proyectos donde
pueden dar su mayor aporte. Eso se puede complementar con un conocimiento
apropiado y algunas experiencias y habilidades idóneas.
¿Las empresas y organizaciones pueden reconocer el talento que necesitan a
través de esta metodología?
Sí, pero en este caso hay que entender que talento no quiere decir
encontrar al mejor, sino a la persona adecuada que necesita la organización.
 Permite reconocer qué es lo que la empresa necesita y, luego, utilizar
esta metodología para detectar a las personas idóneas.
¿Se debe aplicar esta metodología a todos los colaboradores?
En los procesos masivos, en las que no se requieren personas especialmente
cualificada, no es tan necesario. Por ejemplo, si se requiere contratar cajeros
para un supermercado, no es una herramienta que se tenga que utilizar
necesariamente. Para puestos claves, donde no se sabe a quién elegir, porque
todos los candidatos son igual de buenos, ahí es donde aporta más esta
herramienta.
Hay que señalar que esta es una técnica complementaria a las que existen.
Es una herramienta que enriquece los procesos de selección, porque permite ver
eso que es invisible y difícil de detectar.
Finalmente, ¿está adquiriendo importancia este tipo de herramientas en la
gestión de personas?
En las agencias de selección de personal o head hunters, por ejemplo, se observa ya una tendencia a introducir, en distintos niveles, conceptos analógicos.
También en el ámbito de la ciencia y la investigación se ve interés por el
lenguaje analógico, el inconsciente y la hipnosis. Conforme estas técnicas
emerjan más, serán más cotidianas en el futuro, como lo son ahora los test
psicotécnicos o las entrevistas personales. Además estas técnicas bien combinadas
y usadas correctamente evitan la interferencia de las creencias u opiniones, y
las partes intervinientes en el proceso de selección se muestran como son, de
forma natural y sin posibilidad de manipular su identidad.