Hemos
he sido educados en un conocimiento objetivo, racional, técnico y operativo.
Este conocimiento implica una concepción del talento, del ser humano y de la
organización como objeto. Así el talento se ha venido considerado como la capacidad
resultante de la adquisición de conocimientos y el entrenamiento de habilidades
al servicio de una organización 
estructurada en la mecanización y automatización de sus funciones. Sin
embargo los grandes descubrimientos, avances y creaciones científicas,
tecnológicas y artísticas no están en la base de este tipo de conocimiento. Sus
autores (como Mozart, Einstein, Jung entre tantos) hablan de que el resultado
les fue concedido espontáneamente, sin intervención consciente de ellos. Existe
pues en la naturaleza humana un talento personal e innato que reside en el
inconsciente, una capacidad maestra subjetiva y óptima que nos diferencia de nuestros
semejantes y funcionalmente nos hace especialmente idóneos para tareas y
actividades de determinada naturaleza en la organización humana. De la
interacción del talento de especie susceptible de entrenamiento consciente y el
talento personal que opera espontánea e inconscientemente, y sirve de modelo a la humanidad, surge el genio y de
la interacción de los talentos personales enfocados a un mismo fin en un marco
ordenador, nace la organización genial e inteligente.
¿Quieres encontrarte con tu genio? te esperamos en Arqueología del Talento. Próximos talleres:
– 7 y 8 de junio en Alicante
– 22 y 23 de junio en San Lorenzo de El Escorial
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