Vivimos en un mundo en el que los
medios de comunicación crean tendencias de opinión, no importa si la opinión es
válida o no. Se influye sin importar mucho lo que se transmite, se interviene en
el mercado de las ideas y opiniones buscando un beneficio (de poder, económico,
de reconocimiento, etc). En la creación de modas de opinión se utiliza una máxima:
no es tan importante lo que se dice sino quien lo dice apoyado por un gran
despliegue de medios tecnológicos. El resultado es en consecuencia un
comportamiento social inducido que sigue la tendencia marcada, sea ésta la más
apropiada o no a las necesidades individuales y colectivas.
medios de comunicación crean tendencias de opinión, no importa si la opinión es
válida o no. Se influye sin importar mucho lo que se transmite, se interviene en
el mercado de las ideas y opiniones buscando un beneficio (de poder, económico,
de reconocimiento, etc). En la creación de modas de opinión se utiliza una máxima:
no es tan importante lo que se dice sino quien lo dice apoyado por un gran
despliegue de medios tecnológicos. El resultado es en consecuencia un
comportamiento social inducido que sigue la tendencia marcada, sea ésta la más
apropiada o no a las necesidades individuales y colectivas.
Recientemente observo un regreso a
la actualidad de la opinión de que el Talento es Superdotación Intelectual. Una
idea que en el fondo transmite que si no has nacido genio puedes acercarte a él
aprendiendo con esfuerzo, entrenando tus capacidades intelectuales, adquiriendo
conocimientos; una idea que congenia con los intereses de la compañías y
centros de formación que no están en su mejor momento. A poco que pensemos
sobre esta idea nos damos cuenta de la falacia que encierra ¿Era Mozart un Intelectual?
¿Es Messi un intelectual? ¿Es Fernando Alonso un intelectual? Todos ellos
disponen de la capacidad intelectual, pero no son superdotados en ella. Son superdotados
en otras funciones de la naturaleza humana como la música y el deporte. ¿Que
hubieran sido Mozart, Messi o Alonso si en vez de dedicarse a su mayor aptitud
innata se hubieran dedicado a la abogacía, la medicina, la administración de
empresas,…? Independientemente de lo que presupongamos no habrían dado al mundo
lo mejor de su capacidad. ¿Crees que por estudiar mucha música, o entrenar
muchas horas al fútbol o a conducir llegarás a ser un genio en estas
disciplinas? Bien sabes que no. Por otro lado existe el caso de los “idiot
savant” que serian clasificados como discapacitados mentales y que sin embargo están
superdotados en alguna de las diferentes inteligencias que componen la
inteligencia. Talento y razón intelectual no van siempre de la mano.
la actualidad de la opinión de que el Talento es Superdotación Intelectual. Una
idea que en el fondo transmite que si no has nacido genio puedes acercarte a él
aprendiendo con esfuerzo, entrenando tus capacidades intelectuales, adquiriendo
conocimientos; una idea que congenia con los intereses de la compañías y
centros de formación que no están en su mejor momento. A poco que pensemos
sobre esta idea nos damos cuenta de la falacia que encierra ¿Era Mozart un Intelectual?
¿Es Messi un intelectual? ¿Es Fernando Alonso un intelectual? Todos ellos
disponen de la capacidad intelectual, pero no son superdotados en ella. Son superdotados
en otras funciones de la naturaleza humana como la música y el deporte. ¿Que
hubieran sido Mozart, Messi o Alonso si en vez de dedicarse a su mayor aptitud
innata se hubieran dedicado a la abogacía, la medicina, la administración de
empresas,…? Independientemente de lo que presupongamos no habrían dado al mundo
lo mejor de su capacidad. ¿Crees que por estudiar mucha música, o entrenar
muchas horas al fútbol o a conducir llegarás a ser un genio en estas
disciplinas? Bien sabes que no. Por otro lado existe el caso de los “idiot
savant” que serian clasificados como discapacitados mentales y que sin embargo están
superdotados en alguna de las diferentes inteligencias que componen la
inteligencia. Talento y razón intelectual no van siempre de la mano.
Todo ello nos lleva a que el
talento es una aptitud funcional innata que está más allá del campo de la
inteligencia. Es además una aptitud muy especial, una aptitud que nos abre a la
vocación, a eso por lo que sentimos una llamada natural. Esto no quiere decir
que el talento sea actitud, ni compromiso; sino que el talento orientado a la vocación
transforma nuestra actitud y nuestro compromiso con nosotros mismos y los que
nos rodean. El talento es útil a través de la vocación. Pero cuanto disfraz hay
en querer que traguemos la fórmula de que el talento sea Aptitud + Actitud +
Compromiso. Normalmente nos educan en tener un compromiso con los demás y no
con nosotros mismos, a mostrar una actitud de aprender… como en el colegio
¿aprender qué, para qué…?. Y ¿dónde queda el talento, la aptitud innata
individual diferenciadora? ¿Olvidada en un cofre, en una isla en medio del océano?. ¿Al servicio de nadie?.
talento es una aptitud funcional innata que está más allá del campo de la
inteligencia. Es además una aptitud muy especial, una aptitud que nos abre a la
vocación, a eso por lo que sentimos una llamada natural. Esto no quiere decir
que el talento sea actitud, ni compromiso; sino que el talento orientado a la vocación
transforma nuestra actitud y nuestro compromiso con nosotros mismos y los que
nos rodean. El talento es útil a través de la vocación. Pero cuanto disfraz hay
en querer que traguemos la fórmula de que el talento sea Aptitud + Actitud +
Compromiso. Normalmente nos educan en tener un compromiso con los demás y no
con nosotros mismos, a mostrar una actitud de aprender… como en el colegio
¿aprender qué, para qué…?. Y ¿dónde queda el talento, la aptitud innata
individual diferenciadora? ¿Olvidada en un cofre, en una isla en medio del océano?. ¿Al servicio de nadie?.
El talento no es una opinión intelectual,
es una realidad esencial de la naturaleza humana. Reconocerla implica
conocernos y no dejarnos llevar por las modas, las tendencias. Darnos cuenta de
nuestra valía, de lo mejor que hay en nuestra naturaleza y nos diferencia de
nuestros semejantes, requiere dejarse ser, ser uno mismo, despojarnos del
disfraz de imitador que con tanto esfuerzo hemos adquirido, liberarnos del que
creemos hemos de ser y ser uno mismo. Cuando somos hay confianza en uno mismo, liberamos
y desplegamos el talento. La cuestión es que no es observable a uno mismo. Me
encanta escuchar a los jugadores de Golf decir que cuando dan un buen golpe no
saben cómo lo han hecho pero que se sentían liberados. Esta característica del
talento como patrón inconsciente tiene su lógica con lo innato, con lo
original: no tenemos recuerdos de nuestra estancia en el útero materno, ni del
parto que vivimos, ni de los primeros años de nuestra vida,… ni de cuando
hicimos uso de nuestro talento. Hemos de cambiar de plano para reconocer el
talento, dejar atrás la razón y entrar en el corazón de nuestra naturaleza, adentrarnos
en nuestro ser sin las limitaciones de las creencias y opiniones. Ello es
posible a través de la hipnosis, en este estado puedes reconocerte, tomar consciencia
de tu talento y darte el valor que siempre has tenido al margen de opiniones de
terceros. Este es el conocimiento siempre necesario que todos buscamos.
es una realidad esencial de la naturaleza humana. Reconocerla implica
conocernos y no dejarnos llevar por las modas, las tendencias. Darnos cuenta de
nuestra valía, de lo mejor que hay en nuestra naturaleza y nos diferencia de
nuestros semejantes, requiere dejarse ser, ser uno mismo, despojarnos del
disfraz de imitador que con tanto esfuerzo hemos adquirido, liberarnos del que
creemos hemos de ser y ser uno mismo. Cuando somos hay confianza en uno mismo, liberamos
y desplegamos el talento. La cuestión es que no es observable a uno mismo. Me
encanta escuchar a los jugadores de Golf decir que cuando dan un buen golpe no
saben cómo lo han hecho pero que se sentían liberados. Esta característica del
talento como patrón inconsciente tiene su lógica con lo innato, con lo
original: no tenemos recuerdos de nuestra estancia en el útero materno, ni del
parto que vivimos, ni de los primeros años de nuestra vida,… ni de cuando
hicimos uso de nuestro talento. Hemos de cambiar de plano para reconocer el
talento, dejar atrás la razón y entrar en el corazón de nuestra naturaleza, adentrarnos
en nuestro ser sin las limitaciones de las creencias y opiniones. Ello es
posible a través de la hipnosis, en este estado puedes reconocerte, tomar consciencia
de tu talento y darte el valor que siempre has tenido al margen de opiniones de
terceros. Este es el conocimiento siempre necesario que todos buscamos.
Termino con una cita de el humanista
Harold Bloom extraída de su libro Genios: “el Genio es el Dios Interior y es allí
donde debes buscarlo, en el abismo del yo aborigen, una entidad desconocida
para casi todos nuestros actuales explicadores, habitantes de esos desiertos
intelectuales que son las universidades o los tenebrosos y diabólicos molinos
de los medios de comunicación…. La definición materialista de genio es
imposible, razón por la cual la idea de genio esta tan desacreditada. El genio
invoca necesariamente lo trascendental y lo extraordinario porque es consciente
plenamente de ellos”.
Harold Bloom extraída de su libro Genios: “el Genio es el Dios Interior y es allí
donde debes buscarlo, en el abismo del yo aborigen, una entidad desconocida
para casi todos nuestros actuales explicadores, habitantes de esos desiertos
intelectuales que son las universidades o los tenebrosos y diabólicos molinos
de los medios de comunicación…. La definición materialista de genio es
imposible, razón por la cual la idea de genio esta tan desacreditada. El genio
invoca necesariamente lo trascendental y lo extraordinario porque es consciente
plenamente de ellos”.
Haz de tu vida un viaje
transcendente y extraordinario, hay un gran tesoro en ti: el talento.
transcendente y extraordinario, hay un gran tesoro en ti: el talento.
Arqueología del Talento©: un
viaje a ti gran tesoro guiado en estado de hipnosis.
viaje a ti gran tesoro guiado en estado de hipnosis.
San Lorenzo de El Escorial: 6 y 7
de Febrero
de Febrero
Barcelona: 16 y 17 de Febrero
Cáceres: 16 y 17 de Marzo
Información e inscripciones:
descubretutalento@arqueologia-talento.com