Recientemente visitó Madrid Stanislav Grof el psiquiatra checo padre de la psicología transpersonal y pionero en las investigaciones sobre el uso de los estados alterados de conciencia. Entre las ideas que expresó quiero resaltar especialmente una: “la efectividad del terapeuta no depende tanto del método sino de la naturaleza del terapeuta que lo aplica y de su evolución personal, de su nivel de escucha y de su conocimiento profundo de la identidad real”.
Quienes han leído el libro Arqueología del Talento o asistido al taller han escuchado repetidamente que conocer no es sinónimo de poder ¿Cuántas cosas sabemos cómo se hacen que no somos capaces de hacer? el conocimiento y el pensamiento académico aunque importante no es la fuente de la capacidad, ésta es previa aunque no seamos conscientes de ello. ¿Cómo aprendiste a andar, hablar,… y tantas cosas en la vida? ¿Estudiaste primero lengua, anatomía, motricidad,…? Obviamente no y ello no te impidió que pudieras hacerlo debido a la singular capacidad del ser humano o talento de nuestra especie.
Si te has fijado hay bebes que andan antes de pronunciar sus primeras palabras y otros que hablan antes de ponerse en pie y dar sus primeros pasos. La naturaleza de los seres humanos es semejante pero no idéntica. Cada ser humano tiene una naturaleza que lo hace único en su capacidad. Y hay quienes tienen una especial capacidad terapéutica. No se es psicólogo por estudiar psicología, ni filósofo por ser licenciado en filosofía, ni coach por hacer un curso de coaching. Lo importante no es el título, escuela o modelo en el que se ha formado el terapeuta sino su capacidad natural para ello: su talento.
No todos los coaches tienen talento para su labor, ni todos los que tienen talento para el coaching son conscientes de ello. Los primeros, haciendo uso de modelos y técnicas aprendidas, serán mediocres cuando no perjudiciales para sus clientes. Lo segundos serán muy buenos y si toman conciencia de ello serán sencillamente geniales. ¿Cuantos coaches/terapeutas tienen conciencia de su talento? Desde esta base natural el terapeuta puede ampliar sus horizontes consistentemente con nuevas experiencias y conocimientos, puede ir más allá para beneficio propio que es también el de otros.
Si necesitas transformar tu presente mediante el coaching o cualquier otro método terapéutico elige un coach o terapeuta con talento. Como dice S. Grof “la conciencia no es fruto del cerebro, no es un subproducto del pensamiento”