Filón de Alejandría (15 A.C/45 D.C aprox.) en su pretensión por integrar la cultura helénica, la legalidad romana y la fe judía halló en un Monasterio Pitagórico de Alejandría a los Therapeutae, una comunidad de iniciados en el arte de curar. La Comunidad de Terapéuticos se esforzaba por ver claro el Ser. Contemplaban lo invisible a través de lo visible y de esta forma restauraban la naturaleza. Curaban operando a través del espíritu y así situaban al Ser en sus mejores condiciones para que se manifestara la Gracia. Los Therapeutae eran, en palabras de Filón, ciudadanos del cielo y del mundo unidos al Creador del Universo por la Virtud. La intención de Filón de armonizar la encrucijada de su tiempo a través del método alegórico no tuvo mucha aceptación entre los pensadores griegos y los creyentes israelitas, sin embargo su obra fue una poderosa semilla que nutriría a los primeros cristianos y que dio sus frutos cuatro siglos más tarde, cuando la ciudadanía romana se convirtió oficialmente al cristianismo y la cultura occidental tomó personalidad propia. Freud, Jung, Assagioli, Gurdjeff, Perls, Frankl, Erickson, Watzlawick,… En el siglo XX los terapeutas reaparecen en una sociedad donde la razón y el materialismo han enfermado el espíritu del ciudadano de Occidente. Ellos son capaces de operar el alma del individuo, un espacio del Ser donde la cirugía médica, científica, social y económica se muestra incompetente. Su obra ha ido transmitiéndose y tomando cuerpo en un movimiento del que forman parte los coaches, los auténticos gestores de la crisis como me decía, recientemente, un alto directivo. Y es que el coach trabaja a nivel del microcosmos, conduce a la persona a tomar confianza en sí mismo; le guía a esa zona donde encontrará el talento, la Gracia para llevar adelante esa vocación de servicio a los demás que le permite dar sentido a su vida y realizarse como Ser. El coaching está restaurando la naturaleza de las personas y asi sanando el espíritu de la sociedad, algo para lo que las decisiones de política macro, económicas y sociales, se muestran incompetentes. El coaching está conduciendo al renacer de una cultura que armonizará el Ser, el Hacer y el Tener.
Arqueología del Talento© y Coaching Arqueológico© forman parte de una metodología alegórica para construir con armonía el futuro de cada ser y una sociedad con futuro.