Los sueños de Ricardo de crear el sello DIBBUKS (Dibujos & Libros) hay que enmarcarlos en el olvido al que había quedado relegado por el mundo editorial, el cómic y el libro de la ilustración. La misión de este sueño era rescatar una de sus grandes aficiones. Afición compartida con tantos españoles que crecimos con El Capitán Trueno, Mortadelo y Filemon, Asterix, Tintín y tantos otros singulares personajes salidos del ingenio e imaginación de autores como Ibañez, Herge… El profundo conocimiento del mundo de la viñeta que posee Ricardo y el deseo de hacernos vibrar y disfrutar como él, ofreciéndonos nuevas historias y aventuras, le llevó a apostar por lo que muchos consideraron una fantasía empresarial de incierto futuro.
Han pasado unos pocos años de aquel ilusionante comienzo y los resultados confirman que la apuesta ha merecido la pena: el comic, lleno de entusiasmo, vuelve a poner una nota de color en la existencia de una sociedad gris e insípida, de todos aquellos necesitados de recobrar la alegría de vivir. Y esto en números de negocio se traduce en que la inversión en vocación es inversión útil, en inversión rentable a medio/largo plazo.
Tuve la suerte de que los sueños de Ricardo se cruzaran con los míos, y como recuerdo de ello queda esta genial portada que Toño Benavides hizo para mi estreno editorial.