A cada uno segun su talento y necesidad
admin2017-09-05T11:25:01+00:00Mientras unos esperan con impaciencia el fin de los efectos del tsunami económico que ha removido las profundidades del sistema, otros observan el nacimiento de una nueva era. Ambos comportamientos coexisten en este proceso natural en el que una organización social dados sus frutos, entra en una fase de declive hasta llegar a un estado moribundo en el que se resiste a lo inevitable para ser renovada por nuevas formas culturales que responden a los nuevos retos de satisfacción de las necesidades humanas.
Esta sociedad en proceso de transformación ha generado en el pasado siglo XX una gran riqueza en términos materiales y de derechos. La educación basada en el principio de que todos “somos iguales” orientada al desarrollo industrial y de la sociedad civil ha sido una de sus grandes bazas pero igualmente hoy está en crisis. El medio que era la aptitud social basada en la adquisición de conocimientos de la realidad externa, para formar parte del mundo laboral se ha devaluado ante el fin de poseer riquezas: son muchos los que teniendo títulos compiten en un mundo donde el avance tecnológico requiere una menor cantidad de mano de obra. Hasta el punto que la retribución del trabajo (su valor económico) es insuficiente para participar de la riqueza generada en un nivel que genere perspectivas de bienestar futuro, al tiempo que el trabajador observa como la riqueza avanza por la senda de un proceso acumulativo (poseída por un número porcentualmente cada vez menor de la población que crece exponencialmente y que ha superado los 6500 millones de habitantes). De hecho la educación y el trabajo han sido sustituidos por otros medios para la acumulación de riqueza: la especulación financiera cuyo límite es la credibilidad en una unidad de cuenta intangible.
De ahí que se dé la paradoja que mientras los más desesperados deseen trabajo para conseguir cubrir su necesidades más acuciantes, otros que están trabajando dejen sus empleos porque su labor exige un esfuerzo que no es compensado por su retribución. La organización economica ha devaluado al ser humano cuya autoestima está lacerada. Hay insatisfacción en la organización laboral y por ende social.
El restablecimiento de la autoestima del ser humano requiere que éste equilibre el conocimiento del mundo que le rodea con el conocimiento de sí mismo, en un viaje de descubrimientos que armonicen sus expectativas con sus capacidades, en el que la aptitud social esté alienada con la aptitud natural que nos diferencia a cada uno: el talento personal. El reto del siglo XXI es el reto de la organización laboral basada en que cada uno encuentre su lugar en el mundo, ese que le asigna su talento enfocado a su propósito de vida, útil socialmente. Un reto que está emergiendo espontáneamente, un reto donde el ser humano ha de decidir por sí mismo en función de quién es y a favor de sí mismo y de los que le rodean. “A cada uno según sus capacidades y sus necesidades” una frase del pensador clásico Karl Marx que comunistas, socialistas y capitalistas; patronales y sindicatos, empresas y trabaadores han pasado por alto o nunca han querido escuchar, generando riqueza a medida que el ser humano iba transformándose en algo standarizado y mecanico similar a un robot en una cadena de producción y consumo que ha perdido su razón de ser.
Ven a renacer al viaje de descubrimiento personal “Arqueología del Talento”. Dale alas a tu genio y ponte en camino hacia tu lugar en el mundo. ¿A qué esperas? Te esperamos en el Balneario la Dama Verde de Almeida de Sayago (Zamora) los días 6 y 7 de agosto. Solicítanos información en: arqueologia-talento@co-labora.com