MIEDOS y ALEGRIAS

2017-09-05T11:25:02+00:00
“Nos están vendiendo una crisis”. Quién lo dijo, lo hizo de una forma espontánea, como si un rayo de luz la traspasara y soltase la frase sin premeditación, al tiempo que todo su cuerpo brillaba y cambiaba su lenguaje. Fue uno de esos momentos especiales en los que el coach reconoce que está ante material valioso para desenredar la madeja del cliente.

¿Es la crisis real o es una ilusión que nos están vendiendo? Los indicadores macroeconómicos muestran un descenso de la actividad económica: caída del PIB, falta de liquidez del sistema financiero, altas tasas de desempleo, bajos niveles de inversión, déficit público, … pero vayamos un escalón más profundo, descendamos al nivel microeconómico, a las unidades económicas donde se toman las decisiones: las personas, las familias, los empresarios, las organizaciones, los grupos políticos, etc. ¿Qué sucede aquí? Que no hay uniformidad en sus decisiones pues éstas se sustentan sobre creencias diferentes y la capacidad de influencia es muy variable de unos a otros. Veamos:

  • El agente microeconómico A es excesivamente dependiente del sistema. Sus creencias realmente no son suyas sino que se apropia de las ideas de otros y las toma como suyas. Al mismo tiempo su peso en el conjunto del sistema es bajo. Como consecuencia de ello es sumamente vulnerable a los vientos que soplan y a los embates de la crisis.
  • El agente microeconómico D por el contrario goza de un alto grado de autonomía. Su pensamiento independiente y la gran influencia que genera a su alrededor, le confieren margen de maniobrabilidad ante los retos que se le presentan.
  • El agente microeconómico B es de pensamiento independiente como D pero su capacidad de influencia está bloqueada. y por último
  • El agente microeconómico C comparte con A su dependencia ideológica y con D su capacidad de influencia.

¿A qué grupo de los anteriores piensas que perteneces? Y ante la actual crisis que sensación experimentas ¿Alegría?, ¿Ira?, ¿Dolor?, ¿Miedo? Para la población encuadrada en el grupo A, el miedo es la emoción dominante pues sienten incapacidad para enfrentar y decidir su futuro. Es el caso de una parte mayoritaria de los trabajadores asalariados, empresarios y promotores del sector de la construcción e industrias dependientes de ésta. El dolor será la emoción básica de aquellos encuadrados en el grupo B, pues sus mentes brillantes no llegan a iluminar a los demás. La ira por su parte invade a los grandes partidos políticos, grandes empresas y otros sujetos influyentes pertenecientes al grupo C que en esta tormenta económica son incapaces de controlar la situación. Y por último la alegría es el espíritu de aquellos pertenecientes al grupo D pues poseen la capacidad de generar bienestar.Miedo, Alegría, Ira y Dolor son las emociones básicas que nos permiten tomar conciencia de donde nos situamos para afrontar la crisis actual. Pero además si te encuentras en A o en C, posiblemente te están vendiendo una crisis que refuerza tu incapacidad. Si estas en B o D aceptas la realidad existente que es mucho más rica que la parte frustrante que encarcela a A o C. ¿Cómo crees que se distribuye la población entres los cuatro grupos? La agregación ponderada de la actuación de todos los agentes microeconómicos da como resultado el escenario macroeconómico. La crisis obviamente existe pero al mismo tiempo es un poderoso argumento de venta por aquellos que quieren influenciarnos. De hecho la crisis está siendo vendida desde hace mucho tiempo, desde el momento en que bienestar es sinónimo de consumo de tangibles, desde que el valor es igual a precio, desde que éxito es equiparable a dinero,… desde el momento que aceptamos un proyecto de vida que no era el nuestro. Esto es visible cuando la gente que antes se quejaba de no tener tiempo para vivir (se empleaban para canjear básicamente tiempo por dinero), ahora cuentan con tiempo que lo usan desesperadamente para volver a no vivir (buscan frenéticamente a quienes darle su tiempo por dinero). Para salir de esta crisis, que como todas, consiste en una pérdida de confianza generalizada en los valores predominantes y es la resultante de perder la confianza en nosotros mismos cuando un día vendimos nuestra vida por un plato de lentejas al creernos que estas eran pepitas de oro; para navegar solventemente en estos mares embravecidos debemos restablecer el espíritu de confianza en nosotros mismos, rescater nuestro autentico proyecto de vida y desenterrar el talento que nos dieron al nacer para generar bienestar y riqueza. Toda una tarea y compromiso gratificante para la que disponemos de los recursos internos necesarios para llevarla adelante. Ser uno mismo es la mejor inversión que podemos hacer en esta vida.