LAS NOCHES BLANCAS
admin2017-09-05T11:25:04+00:00Durante el solsticio de verano en los territorios cercanos a los polos, la luz del sol está presente las 24 horas del día. Son las noches blancas. Pero hay otras noches blancas, alegóricas, como las que acabamos de vivir por tercer año consecutivo en Madrid, noches abiertas al arte y la cultura en las que brilla el talento y la creatividad.
Atendiendo la invitación de José Luis Abellán, presidente de ese foco de luz de la ciencia y las artes que es el Ateneo de Madrid, tuve la oportunidad de disfrutar de un simpático montaje escénico en torno a la figura y obra del genial escritor Julio Verne. Participé en la junta del Gun Club de Baltimore en la que se propuso a sus socios un proyecto fantástico: lanzar una bala que tripulada alcanzase la luna. Aprobado el proyecto nos trasladamos con Julio Verne al magnifico salón de actos donde nos dio a conocer otro de los adelantos anticipados por su capacidad imaginativa: el cinematógrafo. Y, gracias a él, asistimos a la proyección de un documento de los albores del celuloide en el que se relataba la aventura del viaje a la luna de aquellos aventureros exploradores del Gun Club.
El sueño de viajar a la luna fue un proyecto hecho realidad gracias a la contribución de muchos y diferentes talentos en su proceso de maduración. Muchos talentos han hecho posible que la magia iluminase la noche de Madrid un año más y nos recordasen que la aventura de vivir es un sueño que puede hacerse realidad y que disponemos del talento para ello. Si traspasamos las fronteras de nuestra zona cómoda y nos abrimos al extraordinario potencial que portamos, nuestros días y nuestras noches tomarán un nuevo color, seran el lienzo blanco sobre el que trazar y pintar nuestra obra.