EL TALENTO DE THOT
admin2017-09-05T11:24:56+00:00
Escuchando el otro día una
interesante conferencia sobre el conocimiento del Antiguo Egipto, descubrí
algunos rasgos esenciales de esta cultura milenaria que enmarcaban el
comportamiento de aquella población ancestral. Estos podrían resumirse en que
los egipcios eran un pueblo muy práctico, y que concebían a los seres humanos
como seres “vivientes” y como tales cumplían una función en la vida. También reconocían
que aunque aproximadamente iguales, cada miembro “viviente” era único y sus
resultados variaban de unos a otros. Así como los árboles frutales tienen como
función generar fruta, el manzano dará manzanas y el peral, peras y ningún
manzano dará pera y viceversa. Además los egipcios se expresaban en un lenguaje
jeroglífico, de símbolos para proyectar su conocimiento, pues cada símbolo
mostraba un rasgo de ese conocimiento. Así, la sabiduría era representada por
el Dios Thot que posee una cabeza de pájaro Ibis, pues la percepción de esta
ave no se ve afectada por la refracción de la luz sobre el agua facilitándole
la captura de peces. A quienes han leído
el libro Arqueología del Talento estos conceptos le resultan familiares, a
quienes han vivido el taller mucho más y a mí me sorprendió una vez más que
esta práctica y sencilla visión viviente de la naturaleza humana que presenta
Arqueología del Talento estuviese ya presente en el Antiguo Egipto.
interesante conferencia sobre el conocimiento del Antiguo Egipto, descubrí
algunos rasgos esenciales de esta cultura milenaria que enmarcaban el
comportamiento de aquella población ancestral. Estos podrían resumirse en que
los egipcios eran un pueblo muy práctico, y que concebían a los seres humanos
como seres “vivientes” y como tales cumplían una función en la vida. También reconocían
que aunque aproximadamente iguales, cada miembro “viviente” era único y sus
resultados variaban de unos a otros. Así como los árboles frutales tienen como
función generar fruta, el manzano dará manzanas y el peral, peras y ningún
manzano dará pera y viceversa. Además los egipcios se expresaban en un lenguaje
jeroglífico, de símbolos para proyectar su conocimiento, pues cada símbolo
mostraba un rasgo de ese conocimiento. Así, la sabiduría era representada por
el Dios Thot que posee una cabeza de pájaro Ibis, pues la percepción de esta
ave no se ve afectada por la refracción de la luz sobre el agua facilitándole
la captura de peces. A quienes han leído
el libro Arqueología del Talento estos conceptos le resultan familiares, a
quienes han vivido el taller mucho más y a mí me sorprendió una vez más que
esta práctica y sencilla visión viviente de la naturaleza humana que presenta
Arqueología del Talento estuviese ya presente en el Antiguo Egipto.
En el presente, una de las
refracciones de nuestra cultura es la que confunde el medio con el fin. Las
personas desean dinero, quieren trabajo, poseer títulos, conocer su talento …
desean el medio en vez del fin, y como consecuencia de ello, se desconectan de
su función y de su naturaleza “viviente”. El resultado de todo de ello es insatisfacción
vital y perdida de orientación independientemente del bienestar material que disfruten
o posean. Si queremos ser prácticos hemos de conectar con nuestra propia
naturaleza, con nuestra función natural en la creación, y así el talento, la capacidad
natural innata y por tanto el recurso propio esencial para cumplir nuestro fin
se activará, y el talento trabajara a través de nosotros. Cumpliremos nuestro
sueño y no intentaremos cumplir con el sueño del otro, ese que no corresponde a
nuestra función y que es la vía directa al fracaso. Conectando con el sueño que
somos, con la función que nos da vida, rescataremos el talento y la percepción de
Thot. Él pone dirección a nuestras vidas y hace despertar el talento en nuestra
naturaleza “viviente”. Sé práctico y sencillo, no pierdas tiempo y energía, no
te quedes atrapado intentando conseguir el medio, ve a por el fin y los medios
se harán presentes. ¿No es el fin tu anhelo más vivo?
refracciones de nuestra cultura es la que confunde el medio con el fin. Las
personas desean dinero, quieren trabajo, poseer títulos, conocer su talento …
desean el medio en vez del fin, y como consecuencia de ello, se desconectan de
su función y de su naturaleza “viviente”. El resultado de todo de ello es insatisfacción
vital y perdida de orientación independientemente del bienestar material que disfruten
o posean. Si queremos ser prácticos hemos de conectar con nuestra propia
naturaleza, con nuestra función natural en la creación, y así el talento, la capacidad
natural innata y por tanto el recurso propio esencial para cumplir nuestro fin
se activará, y el talento trabajara a través de nosotros. Cumpliremos nuestro
sueño y no intentaremos cumplir con el sueño del otro, ese que no corresponde a
nuestra función y que es la vía directa al fracaso. Conectando con el sueño que
somos, con la función que nos da vida, rescataremos el talento y la percepción de
Thot. Él pone dirección a nuestras vidas y hace despertar el talento en nuestra
naturaleza “viviente”. Sé práctico y sencillo, no pierdas tiempo y energía, no
te quedes atrapado intentando conseguir el medio, ve a por el fin y los medios
se harán presentes. ¿No es el fin tu anhelo más vivo?