El Talento es un don de la naturaleza humana que integra en cada ser las facultades de su potencial, organizadas de una forma especial, específica y única. Como don, el talento es un rasgo innato de capacidad y un atributo esencial particular de cada ser humano que se expresa al hacer en libertad, descondicionado de nuestros deseos y opiniones, de lo que creemos que somos y de lo que deberíamos ser, de las creencias propias y ajenas. En ultima instancia el talento se manifiesta haciendo desde quienes somos, se despliega cuando nos rendimos de luchar por un querer ser y nos dejamos ser. El talento emerge cuando nuestra naturaleza íntima cobra vida y se convierte en verbo, moviéndonos y no intentando moverlo por la propia fuerza de voluntad. El talento es verbo, motor de nuestro hacer desde el ser, es palabra viva que habla y rinde frutos a través de cada ser. De poco sirve hablar de talento, de saber más acerca del talento si hablamos con palabras muertas, si no se experimenta el talento en uno mismo y se tiene conocimiento de él por la experiencia directa. En estos tiempos en los que tanto se habla de talento en el mundo de la organización humana y los ambientes laborales, las palabras son inútiles si no se viven. El abad Jacob, monje del desierto en el primitivo cristianismo, dejó escrito en uno de sus apotegmas (398) unas palabras que casan muy bien con los momentos actuales «No basta con hablar. En nuestro tiempo hay mucha palabrería. Lo que se necesita es poner en práctica. Esto es lo que se busca, y no un hablar que no produce ningún fruto».
Arqueología del Talento es un proceso vivo y liberador del Don que habita en ti. Es un viaje renovador y lleno de vida para despertar ese potencial maestro que reside en tu interior. Vivir desde el talento es más accesible con la metodología experiencial de Arqueología del Talento. .