A menudo escucho que querer es
poder, lo cual es una forma positiva de autoengañarse. El ciego quiere ver pero
por mucho que lo desee no podrá. El ser humano quiere volar pero nació sin
alas. Si deseas mucho volar, no te crecerán alas por mucha pasión que sientas,
ni te lanzarás como un pajarillo desde el balcón para salir de casa por mucha
fuerza mental y motivación que te impongas. Hay un pequeño sabio dentro de ti
que con toda razón te dice que no lo hagas. Y si le desoyes y llegas a convencerte que puedes
volar como un pajarito lo menos que puedes lograr es un desgraciado accidente.
Abre los ojos y no vayas ciego por la vida. Sencillamente la naturaleza no ha
otorgado a los seres humanos el don de volar.
Así como querer no es poder,
poder tampoco es querer. Podemos hacer tantas cosas pero no queremos hacer
todas ellas. Puedo cantar y no sentir ninguna inquietud por pasar los fienes de semana en un karaoke. Puedo correr
pero no siento pasión por lanzarme a hacer maratones. Algunas cosas nos seducen
por si mismas y otras nunca llegan a motivarnos. Tenemos capacidades a las que
nos recurrimos salvo en caso de necesidad. ¿Sabes qué es lo que quieres? Quizás
sea este el punto de mayor confusión actualmente, qué solo unos pocos saben lo
que quieren. La mayor parte de nosotros compra sueños, y olvida la promesa que hay en él, su gran sueño. 
El espacio de conciliación entre el
querer y el poder lo pone el talento. El talento es el punto de encuentro de
nuestro poder con nuestro querer, de nuestro querer con nuestro poder. El
talento es el patrón original que optimiza la organización de nuestra capacidad
otorgándonos el poder de hacer aquello por la que tenemos una inclinación
natural, aquello por lo que sentimos una motivación insustituible, aquellas acciones, juegos, actividades que nos apasionan de verdad por si mismas: el talento aúna el poder y el disfrute para nuestra participación en la función de la vida a la cual hemos sido invitados. Así de sencillo. Nuestro talento personal nos concede limitaciones y
también posibilidades únicas, es como una variedad especializada del talento de
la humanidad para contribuir con poderoso entusiasmo a su futuro.   
No puedes volar pero puedes
participar con tu talento al desarrollo de tecnologías aeronáuticas si esa es
tu pasión, puedes poner tu poder al servicio de tu pasión en la realización de
artificios que permitan a la humanidad volar. No puedes volar, pero en sueños
claro que puedes volar y es una magnífica sensación, como pocas se pueden vivir. Pero este es un sueño metafórico!!!
Cuidado, abre bien los ojos y no confundas la metáfora con la realidad de los cuerpos sólidos. Estamos ante niveles de la realidad que se complementan, ante dimensiones de la realidad que operan con diferentes lenguajes, significados, propiedades y leyes. No caigas en una ilusión pasajera como ocurre a menudo en esas charlas de motivación y venta en las que sales dispuesto a
lanzarte por el balcón y si lo haces…. ya sabes, luego te lamentarás. Lo mejor que te podrá
pasar es que aprendas de ti. Y te pongas en buena disposición para descubrir cuál es tu poder y tu
querer. Los encontrarás reunidos en el área de descanso, en el inconsciente donde habita el talento, ese don que sin darte cuenta te acompaña desde que
naciste.
Una cosa importante que me mostró
la hipnosis es que podemos hacer cosas que no nos creemos poder hacer como
memoria fotográfica, sanar, dejar de sentir dolor, comunicarnos con el pensamiento,
en otras lenguas, acceder a los campos de información de la memoria de la especie… todo lo tenemos gratis en
nosotros mismos pero invertimos grandes sumas de dinero en métodos de estudio
de resultados dudosos, en aprendizaje de idiomas ineficaces, en médicos y fármacos,
móviles, ordenadores,… después de todo creemos más en las tecnologías que en
nosotros mismos, creemos más en las tecnologías que hemos creado y que solo
hacen recrear sin ser consciente de ello la capacidad olvidada de la naturaleza humana y otros seres vivos de la naturaleza. Hemos perdido la
confianza en nosotros mismos, hemos perdido la memoria de que compartimos un talento de especie
con unas asombrosas posibilidades y que poseemos un talento, un don que nos da
el poder para hacer con excelencia lo que de verdad queremos, esa promesa que hay en cada uno de nosotros. No dejes que
otros quieran por ti, no te dejes convencer de que es lo mejor para ti y que tienes poder para todo. Esas respuestas solo están en ti.
En Arqueología del Talento y su
Academia de Hipnosis & Sueños hemos puesto la hipnosis a tu disposición,
para que te muestres a ti mismo, encuentres tu talento, tu don, o lo que es lo
mismo para que abras los ojos a tu querer y poder. Te vas a enamorar de ti. Esta
es la base para vivir bien que es mejor que vivir o sobrevivir, y para que puedas
materializar tu proyecto de vida que sin quererlo contribuirá a un mundo mejor.

Si te gusta nuestro proyecto contribuye
a que sea reconocido y premiado en HECHOS DE TALENTO. Pincha aquí: VOTO HECHOS DE TALENTO.
 Gracias, es un reconocimiento a tu
talento.