El autoconocimiento aspira a la obtención de respuestas
acerca de la identidad del individuo. ¿Quién soy? ¿Cuál es mi razón de ser? En
un mundo competitivo esta labor se perfila cada día más relevante en cuanto
procura una ventaja comparativa. El conocimiento técnico se ha vuelto
insuficiente para operar en la economía moderna y sus mercados laborales, está
al alcance de todos pues siempre se puede adquirir con mayor o menor esfuerzo.
La oportunidad está en la naturaleza individual, en esos rasgos que nos
confieren singularidad dentro de la especie humana. La oferta de servicios
orientados en este sentido es cada día más amplia.
acerca de la identidad del individuo. ¿Quién soy? ¿Cuál es mi razón de ser? En
un mundo competitivo esta labor se perfila cada día más relevante en cuanto
procura una ventaja comparativa. El conocimiento técnico se ha vuelto
insuficiente para operar en la economía moderna y sus mercados laborales, está
al alcance de todos pues siempre se puede adquirir con mayor o menor esfuerzo.
La oportunidad está en la naturaleza individual, en esos rasgos que nos
confieren singularidad dentro de la especie humana. La oferta de servicios
orientados en este sentido es cada día más amplia.
El conocimiento de uno mismo es siempre inconcluso pues la
conciencia humana es un recurso limitado en sí mismo, sujeto a las leyes del
tiempo y el espacio. Al ser más de lo que podemos creer ser en cada momento, el
proceso de conocerse a sí mismo es fuente inagotable de abundancia y
prosperidad. En las sociedades modernas actuales donde el medio se ha
convertido en un fin en sí mismo, el éxito se ha convertido en la diana a donde
apuntar pues el éxito nos convierte en genios a los ojos de los demás. Por
tanto indagamos sobre nosotros mismos a la búsqueda de nuestro talento.
¿Talento es lo mismo que Genio?
conciencia humana es un recurso limitado en sí mismo, sujeto a las leyes del
tiempo y el espacio. Al ser más de lo que podemos creer ser en cada momento, el
proceso de conocerse a sí mismo es fuente inagotable de abundancia y
prosperidad. En las sociedades modernas actuales donde el medio se ha
convertido en un fin en sí mismo, el éxito se ha convertido en la diana a donde
apuntar pues el éxito nos convierte en genios a los ojos de los demás. Por
tanto indagamos sobre nosotros mismos a la búsqueda de nuestro talento.
¿Talento es lo mismo que Genio?
Pudiera considerarse en un primer momento que talento no es
igual que genio, pero el genio no es posible sin talento. Uno es un genio en su
espacio del talento y vocación. Un “idiot savant” no es considerado socialmente
como genio pero lo es en determinadas funciones relacionadas especialmente con
la memoria visual o auditiva. Cervantes seguramente tampoco lo habría sido si
se hubiera dedicado a buscar el éxito económico (solo basta saber que fue
recaudador de impuestos y su vida en todos los órdenes salvo en la literatura
fue penosa cuando no desastrosa). Los ejemplos serian muchos. El Genio es el
resultado de activar esa combinación esencial de capacidad inherente a cada
individuo que es el Talento. Por tanto si consideramos el Talento como el
patrón original que organiza y optimiza nuestro potencial para el desarrollo de
unas determinadas funciones y que nos abre a la vocación, el talento está en la
base del Genio. Pero el Genio es independiente de su éxito social proyectado;
el genio es Genio por sí mismo y su genialidad terminará empapando la sociedad
e influyendo favorablemente sobre ella a través de sus Dones.
igual que genio, pero el genio no es posible sin talento. Uno es un genio en su
espacio del talento y vocación. Un “idiot savant” no es considerado socialmente
como genio pero lo es en determinadas funciones relacionadas especialmente con
la memoria visual o auditiva. Cervantes seguramente tampoco lo habría sido si
se hubiera dedicado a buscar el éxito económico (solo basta saber que fue
recaudador de impuestos y su vida en todos los órdenes salvo en la literatura
fue penosa cuando no desastrosa). Los ejemplos serian muchos. El Genio es el
resultado de activar esa combinación esencial de capacidad inherente a cada
individuo que es el Talento. Por tanto si consideramos el Talento como el
patrón original que organiza y optimiza nuestro potencial para el desarrollo de
unas determinadas funciones y que nos abre a la vocación, el talento está en la
base del Genio. Pero el Genio es independiente de su éxito social proyectado;
el genio es Genio por sí mismo y su genialidad terminará empapando la sociedad
e influyendo favorablemente sobre ella a través de sus Dones.
El talento es por tanto un atributo innato que configura la
arquitectura de nuestro ser y sus posibles desarrollos, es una condición que
reside en la esencia del ser que hay que poner en juego en el campo de la vocación
para que el genio pueda manifestarse a través de su obra. ¿Cómo desarrollar el
Genio? Imbuidos de una cultura en la que vales por lo que adquieres a través de
la voluntad y el esfuerzo podríamos pensar que hemos de seguir este camino. A
esto cabe preguntarse. ¿Aprendiste a andar por tu propia voluntad? ¿Aprendiste
a hablar por tu propia voluntad? Obviamente no porque no tenías conciencia de
ti mismo y el ejercicio de la voluntad tal como se entiende requiere de la
intención consciente. Pongo estos dos ejemplos porque andar y hablar son
talentos de la especie humana, y se desarrollan por inclinación natural en su
medio, porque al ser innatos forman parte de instinto. No ocurre lo mismo con
el nadar que es una habilidad adquirida, no innata pues el agua no es nuestro
medio natural de desarrollo. El Genio necesita su medio, el Genio solo puede
operar en su espacio de libertad. El Genio debe encontrar por tanto su camino,
ese que es inherente a su talento. Y andarlo.
arquitectura de nuestro ser y sus posibles desarrollos, es una condición que
reside en la esencia del ser que hay que poner en juego en el campo de la vocación
para que el genio pueda manifestarse a través de su obra. ¿Cómo desarrollar el
Genio? Imbuidos de una cultura en la que vales por lo que adquieres a través de
la voluntad y el esfuerzo podríamos pensar que hemos de seguir este camino. A
esto cabe preguntarse. ¿Aprendiste a andar por tu propia voluntad? ¿Aprendiste
a hablar por tu propia voluntad? Obviamente no porque no tenías conciencia de
ti mismo y el ejercicio de la voluntad tal como se entiende requiere de la
intención consciente. Pongo estos dos ejemplos porque andar y hablar son
talentos de la especie humana, y se desarrollan por inclinación natural en su
medio, porque al ser innatos forman parte de instinto. No ocurre lo mismo con
el nadar que es una habilidad adquirida, no innata pues el agua no es nuestro
medio natural de desarrollo. El Genio necesita su medio, el Genio solo puede
operar en su espacio de libertad. El Genio debe encontrar por tanto su camino,
ese que es inherente a su talento. Y andarlo.
Es obvio que el Genio ha de conducir su talento con
dedicación para realizar su camino, pero esta dedicación no es el esfuerzo al
que comúnmente damos valor y llamamos fuerza de voluntad. Recordemos que el
talento es una función óptima de capacidad, que minimiza el consumo de energía
en la consecución de resultados (algo que es la intención de cualquier
innovación tecnológica) y se rige por tanto por la ley del mínimo esfuerzo. Ley
esta contraria a la ley del derroche innecesario de energía, recursos y
capacidad que caracteriza a sociedades, organizaciones e individuos
ineficientes con poco conocimiento y valor de sí mismos. Volvamos a Cervantes
para ilustrarlo: su dedicación para escribir tantas obras y algunas voluminosas
es obvio (talento literario), el esfuerzo que dedicó a recaudar impuestos fue
enorme, lleno de sinsabores y desgastante (habilidad aprendida que le supuso
gran esfuerzo y pocos resultados). El talento es un ejercicio de la libertad
(en Cervantes la literatura era un camino de liberación), y somos libres cuando
somos, cuando nos sometemos a nuestra propia naturaleza y a la intención
depositada por la creación en cada uno de nosotros. Y ello no es posible sin
enfrentar las pruebas que la vida nos pone por delante para que nos rindamos a
quienes somos y derrotemos a quienes nos creemos ser.
dedicación para realizar su camino, pero esta dedicación no es el esfuerzo al
que comúnmente damos valor y llamamos fuerza de voluntad. Recordemos que el
talento es una función óptima de capacidad, que minimiza el consumo de energía
en la consecución de resultados (algo que es la intención de cualquier
innovación tecnológica) y se rige por tanto por la ley del mínimo esfuerzo. Ley
esta contraria a la ley del derroche innecesario de energía, recursos y
capacidad que caracteriza a sociedades, organizaciones e individuos
ineficientes con poco conocimiento y valor de sí mismos. Volvamos a Cervantes
para ilustrarlo: su dedicación para escribir tantas obras y algunas voluminosas
es obvio (talento literario), el esfuerzo que dedicó a recaudar impuestos fue
enorme, lleno de sinsabores y desgastante (habilidad aprendida que le supuso
gran esfuerzo y pocos resultados). El talento es un ejercicio de la libertad
(en Cervantes la literatura era un camino de liberación), y somos libres cuando
somos, cuando nos sometemos a nuestra propia naturaleza y a la intención
depositada por la creación en cada uno de nosotros. Y ello no es posible sin
enfrentar las pruebas que la vida nos pone por delante para que nos rindamos a
quienes somos y derrotemos a quienes nos creemos ser.
Por tanto, en el principio de la obra del Genio está el
talento y luego en la dedicación resultado de la inclinación natural de su
talento. Esta es la lectura que hay que dar a la frase sobre la creación de los
genios “el 1% es inspiración y el 99% transpiración”, frase que por cierto se
atribuye con diferentes porcentajes a diferentes genios de la humanidad:
Beethoven, Picasso, García Márquez, Stravinski, Umbral, Alva Edison,…. Ese
momento de inspiración genial es conforme al talento natural, a los dones
recibidos, y va a encontrar así mismo en el talento su mejor vehículo de
desarrollo, realización y materialización. La autorrealización (el talento
musical quiere hacer música, el talento financiero quiere invertir su vida en
el mundo de las finanzas, …) se construye desde el talento.
talento y luego en la dedicación resultado de la inclinación natural de su
talento. Esta es la lectura que hay que dar a la frase sobre la creación de los
genios “el 1% es inspiración y el 99% transpiración”, frase que por cierto se
atribuye con diferentes porcentajes a diferentes genios de la humanidad:
Beethoven, Picasso, García Márquez, Stravinski, Umbral, Alva Edison,…. Ese
momento de inspiración genial es conforme al talento natural, a los dones
recibidos, y va a encontrar así mismo en el talento su mejor vehículo de
desarrollo, realización y materialización. La autorrealización (el talento
musical quiere hacer música, el talento financiero quiere invertir su vida en
el mundo de las finanzas, …) se construye desde el talento.
Y en el talento no hay mérito porque nos es dado por la
naturaleza, sin embargo en el Genio hay mérito, pero este no es posible sin el
punto de partida del talento. El mérito del Genio es el de la conquista de la
libertad, de su libertad, el de liberar el talento. ¿Cómo ser consciente del
talento? Pareciera que esta es la cuestión de partida para sacar el genio que
somos en potencia, aunque el talento y el genio, como Messi juegan desde el
inconsciente. Y en este espacio de juego, el ego, resultado de la conciencia de
sí mismo, desaparece. Eres cuando no eres y el único camino válido para todos
es el de la libertad, camino que se inicia en la virtud. Por ello el talento encierra en sí mismo la cualidad virtuosa y hace virtuoso a quien recorre su
propio camino, el de la senda de su vocación.
naturaleza, sin embargo en el Genio hay mérito, pero este no es posible sin el
punto de partida del talento. El mérito del Genio es el de la conquista de la
libertad, de su libertad, el de liberar el talento. ¿Cómo ser consciente del
talento? Pareciera que esta es la cuestión de partida para sacar el genio que
somos en potencia, aunque el talento y el genio, como Messi juegan desde el
inconsciente. Y en este espacio de juego, el ego, resultado de la conciencia de
sí mismo, desaparece. Eres cuando no eres y el único camino válido para todos
es el de la libertad, camino que se inicia en la virtud. Por ello el talento encierra en sí mismo la cualidad virtuosa y hace virtuoso a quien recorre su
propio camino, el de la senda de su vocación.
P.D. ¿Qué aporta Arqueología del Talento y la hipnosis al
autoconocimiento? Confianza para liberar el Genio y operar con soltura de
acuerdo a él. Recursos para alcanzar la libertad de ser quien eres. Todo ello
desde el plano del inconsciente para que anulada tu razón crítica, no siendo,
contemples y actives la promesa que hay en ti, esa que integra tu talento, vocación y es
la razón más valiosa para vivir y por la que te concederán valor.
autoconocimiento? Confianza para liberar el Genio y operar con soltura de
acuerdo a él. Recursos para alcanzar la libertad de ser quien eres. Todo ello
desde el plano del inconsciente para que anulada tu razón crítica, no siendo,
contemples y actives la promesa que hay en ti, esa que integra tu talento, vocación y es
la razón más valiosa para vivir y por la que te concederán valor.