¿Nos permite el talento humano
vivir el futuro en el presente? Nicholas Negroponte,  cuyas predicciones hace 30 años sobre las
comunicaciones del futuro se han cumplido, asegura, aunque a la gente le
parezca difícil creerlo, haberlo vivido en varias ocasiones. Me pregunto si
alguien no ha vivido alguna vez sueños que predecían lo que iba a suceder
tiempo después.
En los sueños, como en la vía
contemplativa o la hipnosis, la dualidad espacio/tiempo queda suspendida y por
tanto se puede viajar a cualquier lugar del pasado, presente o futuro. En esta
dimensión de la realidad que subyace a todo ser humano, la capacidad racional
queda secuestrada y todo aquello que hemos construido a partir de nuestros
sentidos físicos, vivencias, aprendizajes, creencias y expectativas toma una
nueva perspectiva al ser revisado con ojos nuevos; con la mirada integradora capaz
de transformar nuestra visión, nuestra dirección e interacción con la realidad. 
    
La mente inductiva/intuitiva con
la que operan los sueños, los místicos y la hipnosis, nos muestra el futuro, al
tiempo que nos reordena y prepara para él. Nos muestra el camino a seguir a
partir de la individualidad de quienes somos. Una tarea integradora de lo
subjetivo y objetivo para la cual la mente deductiva/racional aficionada a sentar
cátedra sobre lo que es y no es posible, y a recetar la “fórmula válida para
todos” de lo que hay y no hay que hacer y de cómo debe hacerse, no está capacitada. Por
ello, como apunta Negropronte, suele burlarse de quienes traen el futuro al
presente, y ridiculizar con toda serie de argumentos la propuesta del
visionario. Y pasado el tiempo, esos sueños inverosímiles y carentes de lógica llegan
a realizarse, y una vez cumplidos es posible a la razón reconstruirlos y
explicar lo sucedido revelando la lógica que les guiaba.
La visión no es por tanto una
construcción de la razón deductiva dada las limitaciones de ésta para poder
incluir las innumerables variables que entran en danza en el complejo sistema
de relaciones múltiples y dinámicas que crean y transforman la realidad; la
visión es un creación involuntaria que es dada a conocer al sujeto a través de
la vía inductiva. Vía de conocimiento cuyo aspecto más interesante no es que pueda trascender el
tiempo cronológico, sino su capacidad de participar integrada en la memoria
única creadora y ordenadora de la realidad para contemplar su devenir.
Si, la creación de la visión es
un acto ajeno a la voluntad del individuo que tiene lugar en experiencias de trance
como el sueño lúcido o el áscesis mística; la visión es un Don, una Gracia. Y la hipnosis
como inducción al trance es un vehículo de este tipo de experiencias. Somos
receptores de visiones que marcan por donde transita el futuro y nuestro camino
en él. Es cierto que pueden crearse visiones desde la facultad intelectiva a
partir de supuestos y modelos para planificar nuestra intervención, pero más que “visiones reales”, serán deducciones lógicas del modelo seguido
que rara vez se cumplirán, algo que todos los que trabajamos con modelos de
población, económicos y de desarrollo sabemos.
La visión de futuro es por tanto
el resultado de quienes tienen un especial Don para “no ser”, para abandonarse a la
voluntad de la Creación y someterse a las indicaciones del Gran Artista de la
Realidad. Son talentos de orden espiritual, místicos, creativos; talentos que erróneamente son poco valorados y escuchados cuando son los guías mas prácticos que puedan encontrarse. Quienes no
poseen este Don siempre pueden recurrir a la hipnosis para acercar su “visión
real” de futuro a la realidad de quien es, de su talento particular y su
contexto actual, y desde aquí preparar los pasos adecuados para su realización. El futuro siempre estuvo ahí presente y en Arqueología del
Talento© lo descubrimos hace mucho años, fue tan apasionante que desde entonces orientamos a las personas a encontrarlo desde el trance hipnótico, y a prepararlas estratégica y operativamente para materializarlo a través de las manos de su particular
talento.
P.D.1: puedes ver la conferencia
TED de N. Negroponte sobre las predicciones pinchando aqui.
Quizás te sorprenda que en el futuro podamos aprender inglés, un tratado de
Derecho,… ingiriendo una píldora con la información para ello, la cual fluirá
por la sangre hasta alojarse en las partes gestoras correspondientes del
cerebro. Quienes operamos con la hipnosis cada día, sabemos que ello siempre
fue posible con unas dosis en estado de trance.
P.D.2: Entre los regalos navideños recibidos veo el libro que me manda Manuel Atienza titulado La Reforma Laboral Interior del cual es autor. Un titulo muy en sintonía con la tarea arriba comentada de la reconstrucción personal. Felicidades y gracias Manuel.