El estado
hipnótico tiene unas facultades perceptivas que trascienden la capacidad del
cuerpo físico. A menudo nos referimos a ellas como el sexto sentido y permiten
a la persona apreciar aspectos de la realidad que se escapan a los sentidos corporales de vista, oído, tacto, olfato y gusto. ¿Si tuviese acceso a esta facultad hiperpercepctiva
que uso haría de ella?
Nuestra concepción
de quienes somos y de la realidad circundante está fuertemente condicionada por
nuestros sentidos físicos y en especial por la imagen que nos ofrece la vista.
Imagen que no es más que una representación de la realidad a partir de un órgano
físico, imagen que genera un pensamiento acerca de nosotros y del mundo que nos
rodea. Lo que nos ofrece la vista es solo un dibujo de la realidad para
orientarnos e interactuar en ella. Si tuviésemos la visión de un águila, de un
gato, de un pez, de una mosca ¿Cómo veríamos? Seguro que como humanos no ¿Cómo se
representarán esos seres vivos la realidad? ¿En que formas? ¿En color? ¿en blanco y negro? …. Quien
sabe…. Lo que parece claro es que nuestro retrato del mundo y el pensamiento derivado que tendríamos de él serían diferentes. Por consiguiente nos comportaríamos de
forma distinta. Aun así la realidad es la misma para todos. Los sentidos corporales
nos permiten construir la realidad con sus limitaciones físicas, son sensores con
determinadas características técnicas de ese procesador que es el cerebro. ¿Y si
perdiésemos o desactiváramos la vista? ¿Podríamos hacer una representación visual
de la realidad? La respuesta aunque parezca fantástica es que sí, es más apreciaríamos
lo que es invisible a los ojos y determina, guía y orienta nuestra relación con
el mundo: los valores, ideas, pensamientos que ordenan nuestro particular universo en las
profundas capas del inconsciente. Esta es la extraordinaria naturaleza de
nuestro ser.

Cuando dormimos
desconectamos nuestros sentidos físicos y entonces accedemos al sueño. Y al
soñar ¡vemos!. Vemos y caemos en la cuenta de cosas que en estado de vigilia
nos pasaban desapercibidas. El mundo invisible se nos muestra visible a través
de símbolos visuales y se nos abre una nueva concepción de la realidad que
trasciende el limitado alcance de los sentidos físicos y el razonamiento que se
deriva de ellos. Los sueños son la más preciada brújula para guiarnos en el
mundo. Más aún en el sueño sonambúlico la persona es capaz de moverse sin
tropezarse en la noche oscura. Incluso las personas sin vista son capaces de
ver. Recuerdo en una ocasión a un ciego asistente al taller Arqueología delTalento que era fisioterapeuta. Pensé que operaria a través del tacto y me
preguntaba si sería capaz de seguir y ver en los ejercicios del taller que se realizan
en estado hipnótico. Mi sorpresa fue doble, no solo veía en estado hipnótico,
sino que hacía uso de su facultad extrasensorial para operar en el cuerpo físico.
Reconocía visualmente el cuerpo del sujeto y a continuación iba directamente a
operar con las manos. Probó conmigo e inmediatamente puso el dedo justo en un
punto muy particular de mi cuerpo donde acumulo tensiones. Le pregunté como era
su visión y me respondió que veía figuras como de cristal. Lo que parecía una
incapacidad era en realidad una extraordinaria capacidad. Veía más y mejor que cualquier fisioterapeuta que haya conocidol. El cerebro es limitado pero la mente que le
trasciende es infinita como lo demuestra esta experiencia, como lo muestran los
sueños, los sonámbulos, las experiencias más allá de la muerte, los místicos o
los hipnotizados que hacen uso de su sexto sentido, de su clarividencia. Si
desea no solo cambiar t¡su vida sino hacer de ella una experiencia maravillosa ábrase a la portentosa capacidad de su ser, active y ponga en uso su genial brújula mediante la hipnosis
y los sueños que están al servicio de la construcción de una gran vida y de un
gran mundo. En la Academia de Hipnosis y Sueños le brindamos la asesoría necesaria
para ello.